Poesía en el jardín

 

Soy amante de las actividades culturales que se realizan en Centro Cultural del Banco de Brasil, allí se conjugan los dierentes campos del arte: cinematografía, teatro, música, artes plásticas y la sagrada poesía.

Poesía en el jardín de la filosofía, fue l título de esta serie de encuentros, realizados de junio a octubre –uno por mes- en el jardín de este Centro Cultural; la idea fue reunir en el jardín como espacio abierto, terreno, donde se cultivan plantas, cultivar la palabra y la música, fue esta la razón fundamental de reunir el pensamiento de aristas locales e invitados, a través del concepto filósofico y la metáfora.

 

La filósafa y poeta, Viviane Mosé, fue invitada y  encargada de conducir estos encuentros de la palabra y la música, en su presentción nos dice: “ Vamos a reunir en los jardines la palabra y la música, manifestaciones que acompañan a la especie humana desde sus principios. Hablar y cantar, quien sabe, haya sido un día la misma cosa; antes de existir las letras, los sonidos individuales, tal vez el lenguaje haya sido compuesta de una combinación de melodías, de lamentos, de euforia, de miedo, deseo y alabanzas”

 

Viviane, después de dirigir los debates entre los compositores y poetas, pasa al rol de entrevistada como poetisa, por la actriz y compositora Carioca, Thalma de Freitas, quien tambiém demuestra su maestría y talento como cantante, para deleite de los presentes.

Para finalizar este intercambio de cultura, fue presentado el poeta brasíliense, Nicolas Behr, gran conocedor del cerrado del Centro-Oeste y del mito J. K. En la fuerza de su palabra, nos traslada a una cuidad mística – Brasilia – del pasado y del presente.  

 

Viviane, adentra en lo erótico de una forma magistral, habla de cuerpo humano como una de las expresiones más lindas dentro la palabra, también nos dice que el delirio, es una forma de expresión  y de vivencia del ser humano, “el que no delira no esta vivo”.

Expresa una plena emoción de sensaciones, que no se pueden vivir sino deliramos.

El delirio es el motor que nos hace sentir el pleno éxtasis de vivir en armonía con nosotros mismos, y en especial con nuestro cuerpo.

En esto estoy de acuerdo, pues me ha tocado delirar y  acompañar con la fina melodía de la lira, mi verso nacido del delirio de amar, en los diversos tiempos y espacios: a las flores y sus diversas fragancias, a los amores y sin  sabores, al sexo en su contexto, a la esplendorosa naturaleza que, nos está dejando recuerdos y, con todo ese delirio, he tenido el derecho a rebelarme, a decir l que pienso y siento sobre mi delirio.

 

 

Régis Camey

 

Brasilia, Brasil. 17 de octubre de 2008