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"Para los hijos de los presos
"ESTÁBAMOS EN DICTADURA. Joan Manuel Serrat actuaba en el teatro Solís de Montevideo. "La sala había estado repleta y las boleterías habían registrado una buena recaudación.
" No logro recordar por qué me tocó a mí. Lo que sí recuerdo es que, al finalizar el recital, debí presentarme en el hotel Victoria Plaza (que todavía no había sido tragado por la Secta Moon). Subí con Serrat a su habitación. Allí, muy poco después, se hizo presente un representante del empresario que había organizado el recital. Traía, como en las películas, una bolsa con la parte de la recaudación que le correspondía al compositor y cantante. Serrat tomó la bolsa, y sin siquiera contar su contenido me la entregó, así como venía, entera, para que la hiciera llegar a la guardería que mantenían los familiares de presos políticos.
" Yo entregué la bolsa a Orietta Rodríguez, una de las silenciosas heroínas de la resistencia. Y Orietta fue la encargada de hacer llegar el dinero a la guardería para hijos de presos políticos. Serrat no pidó recibo. Y hasta hoy no reclamó reconocimiento.
" Hace un par de años le pedí permiso a Serrat para hacer pública esta historia. Hay muchas situaciones de este tipo que la prudencia hizo que fueran secretas durante todo el largo reinado de nuestra ominosa dictadura. Pienso que, antes de morirnos todos quienes fuimos testigos de tantos gestos nobles, sería importante que agucemos un poco más nuestra memoria.
" Perdonen los lectores este texto que no habla de cómo algunos creen que los mercenarios de la ignominia ganaron la pulseada. Soy de los testarudos que opinan que no fue así.
" Qué bueno que hubiera en el mundo personas como Serrat. En la noche negra que vivíamos, esas lucecitas nos ayudaron a tener más ánimo para seguir resistiendo.- "
Corium Aharonián (Brecha, 2-XII-05) |